Aparejado a esto llega un aumento de temperatura del chip que obliga a que en muchos casos sea necesaria la refrigeración activa, lo que implica tener que montar un mini disipador con un ventilador, haciendo que ya no sea un juguete totalmente silencioso.
El fabricante Taiwanes Akasa pone remedio a esto gracias a la presentación de una caja de aluminio adaptada a la Raspberry Pi 4.
Pero no es solo la carcasa, también añade unos disipadores de calor y pads térmicos que harán que tu Raspberry Pi reduzca su temperatura hasta un 34%, lo que a la larga beneficiara la longevidad del mini ordenador.
Además de esta caja para la Raspberry Pi 4, también existe un modelo para la Pi 3.
Os dejo vídeo del fabricante:


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