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Análisis MSI PRO DP10 A14MG con Intel Core i7-14700
Hoy, en blog HTPC, os traigo el análisis de uno de esos mini PCs que a muchos nos encantaría tener sobre el escritorio. Y no, no es porque tenga un diseño que te deje con la boca abierta, ni porque sea el más pequeño del mercado. Es por algo mucho más simple: su fuerza bruta.
Con todos vosotros el MSI PRO DP10 A14MG. Un nombre largo, muy genérico y difícil de recordar, pero que promete lo que pocos se atreven a ofrecer en este formato: potencia sin límites... bueno, vale, sí que está limitado, pero no sabía de qué otra forma llamar vuestra atención.
Y es que, en poco más de un litro de volumen, MSI ha logrado encerrar un Intel Core i7-14700, con su socket y todo. Sí, habéis leído bien. Un procesador de escritorio de gama alta en una caja que casi podrías esconder detrás de un libro.
Muchas gracias a los amigos de MSI Iberia por prestarmelo.
MSI ENTRA EN EL CLUB DE LA LUCHA
Este MSI PRO DP10 A14MG va a intentar pelear en uno de los sectores más complicados del panorama actual: el ámbito corporativo. En él, la competencia es tremenda y los rivales son auténticos pesos pesados de la industria tecnológica.
Ese es el escenario que le espera al DP10 A14MG, que acaba de aterrizar y tiene por delante meses de abrir Excels interminables y sobrevivir a sesiones maratonianas de Microsoft Teams. Después, si todo sigue el ciclo natural de la vida empresarial, acabará en el canal de ocasión, donde realmente empieza lo divertido: cuando cae en nuestras manos para montarnos un homelab y trastear como nos gusta.
Y no lo digo por decir. Si te va ese mundillo, seguro que te suenan nombres míticos como los HP EliteDesk, los eternos Dell OptiPlex o los Lenovo ThinkCentre. Son pequeños equipos: fiables, compactos y perfectos para tener una “segunda vida” como servidores caseros. La compraventa está completamente loca con ellos; todos queremos uno para levantar contenedores Docker, jugar con Proxmox o montar laboratorios de virtualización sin gastar un dineral.
Pero atención a este MSI. El equipo que tengo sobre la mesa monta un Intel i7‑14700. Aunque con tanto cambio a “Core Ultra” ya casi cuesta seguir el árbol genealógico de la marca azul, que no os engañe el mareo de nombres: este procesador es muy competente. Puede con procesos exigentes con total soltura, y eso lo coloca en una posición muy interesante para quienes buscamos mini PCs potentes que vayan mucho más allá de la simple ofimática.
FAMILIA MINI PC MSI PRO DP10
Nos encontramos ante un equipo extremadamente versátil que se adapta a distintos presupuestos y necesidades profesionales según la configuración elegida. Aunque la unidad de pruebas recibida monta el potente i7, MSI ofrece versiones que van desde procesadores más modestos como los Intel Pentium Gold o Core i3, pasando por los equilibrados i5, hasta llegar al tope de gama con el i7‑14700.
Esta flexibilidad también se traslada a la memoria, soportando hasta 64 GB de RAM DDR5, y a su conectividad, donde destaca un puerto configurable de fábrica que permite elegir entre una segunda salida de red, puertos serie, vídeo digital o incluso una conexión VGA.
- Sistema Operativo:
- Windows 11 Home
- Windows 11 Pro (Recomendado para entornos profesionales)
- Procesador :
- Intel® Core™ i7-14700
- Intel® Core™ i5-14400
- Intel® Core™ i3-14100
- Intel® Pentium® Gold G7400
- Chipset: Intel® H610
- Memoria RAM:
- 2x Slots SO-DIMM DDR5
- Hasta 5600 MHz (con procesador i7 o superior)
- Capacidad máxima de 64 GB
- Almacenamiento:
- 1x M.2 SSD (NVMe PCIe Gen3 x4)
- Gráficos: Intel® UHD Graphics (Integrados)
- Conectividad de Red:
- LAN: 1x Intel® I226V (2.5G)
- Wi-Fi: Soporte para Intel® Wi-Fi 6E o Wi-Fi 7
- Bluetooth: Versiones 5.3 o 5.4
- Puertos Frontales:
- 1x USB 10Gbps Tipo-C
- 1x USB 10Gbps Tipo-A
- 2x USB 5Gbps Tipo-A
- 1x USB 2.0
- 1x Combo Jack (Micrófono y Auriculares)
- Puertos Traseros:
- 4x USB 2.0
- 1x HDMI 2.1 (soporta 4K @60Hz)
- 1x DisplayPort 1.4
- 1x Puerto LAN 2.5G
- 1x Puerto configurable (VGA / COM / LAN adicional)
- 1x Conector para interruptor de encendido externo
- Seguridad:
- 1x dTPM 2.0
- 1x Kensington Lock
- 1x Intrusión del chasis
- Dimensiones y Energía:
- Volumen: 1.1 Litros
- Dimensiones: 178.82 x 34.48 x 179 mm
- Peso: 1.22 kg (neto)
- Alimentación: Adaptador externo de 120W
ESPECIFICACIONES INTEL CORE i7 14700
Para entrar en harina con las entrañas de este MSI, toca hablar del cerebro del mini PC: el Intel Core i7-14700. No lo confundais con su hermano mayor, el "K"; aquí jugamos con la versión de 65W de TDP máximo. Es algo menos prestacional sobre el papel porque tiene frecuencias más relajadas y no permite overclocking, pero es una decisión lógica para mantener el calor a raya en tan poco espacio. Aun así, no os dejéis engañar: con sus 20 núcleos y 28 hilos (8 Performance Cores y 12 Efficient Cores), este micro supuso un salto enorme frente a las generaciones anteriores.
Ahora bien, MSI ha tomado una decisión que me genera alguna duda: emparejar este i7 con un chipset Intel H610. Entiendo que el mercado al que va dirigido no busca batir récords, pero un chipset algo más capaz habría dado un "punch" extra a la plataforma, permitiendo, por ejemplo, instalar SSDs NVMe PCIe 4.0 y disfrutar de mayores velocidades, en lugar de quedarnos estancados en el estándar Gen 3 que ofrece esta placa.
Al final, en parte, entiendo también la jugada de MSI: usar el H610 para gestionar los carriles justos para el almacenamiento y la conectividad, dejando que el i7‑14700 se centre en dar potencia bruta sin generar calor extra ni inflar el precio con opciones que, posiblemente, nadie echaría en falta en este segmento. Es la pieza que hace que este MSI sea un equipo PRO serio y no un PC de consumo con aspiraciones que no puede cumplir.
- Especificaciones de la CPU:
- Cantidad de núcleos: 20
- Cantidad de Performance-cores: 8
- Cantidad de Efficient-cores: 12
- Total de subprocesos: 28
- Frecuencia turbo máxima: 5.4 GHz
- Frecuencia de la Tecnología Intel® Turbo Boost Max 3.0: 5.4 GHz
- Frecuencia turbo máxima del Performance-core: 5.3 GHz
- Frecuencia turbo máxima de Efficient-core: 4.2 GHz
- Frecuencia base de Performance-core: 2.1 GHz
- Frecuencia base de Efficient-core: 1.5 GHz
- Caché: 33 MB Intel® Smart Cache
- Caché L2 total: 28 MB
- Potencia base del procesador: 35 W (Modelo integrado en el mini PC)
- Potencia turbo máxima: 65 W (Modelo integrado en el mini PC)
- Especificaciones de memoria:
- Tamaño de memoria máximo: 192 GB
- Tipos de memoria: Up to DDR5 5600 MT/s / Up to DDR4 3200 MT/s
- Cantidad máxima de canales de memoria: 2
- Máximo de ancho de banda de memoria: 89.6 GB/s
- Compatible con memoria ECC: Sí
- GPU Specifications:
- GPU Name: Intel® UHD Graphics 770
- Frecuencia de base de gráficos: 300 MHz
- Frecuencia dinámica máxima de gráficos: 1.6 GHz
- Salida de gráficos: eDP 1.4b | DP 1.4a | HDMI 2.1
- Unidades de ejecución: 32
- Resolución máxima (HDMI): 4096 x 2160 @ 60Hz
- Resolución máxima (DP): 7680 x 4320 @ 60Hz
- Cantidad de pantallas admitidas: 4
- Especificaciones de paquete:
- Zócalos compatibles: FCLGA1700
- TJUNCTION: 100°C
- Tamaño de paquete: 45.0 mm x 37.5 mm
- Tecnologías avanzadas:
- Intel® Thread Director: Sí
- Intel® Deep Learning Boost (Intel® DL Boost): Sí
- Tecnología Intel® Turbo Boost Max 3.0: Sí
- Tecnología Intel® Hyper-Threading: Sí
- Conjunto de instrucciones: 64-bit
- Seguridad y confiabilidad:
- Elegibilidad de la plataforma Intel vPro®: Sí (Enterprise, Essentials)
- Tecnología Intel® Threat Detection (TDT): Sí
- Intel® Active Management Technology (AMT): Sí
- Secure Key: Sí
- Tecnología de virtualización Intel® (VT-x / VT-d): Sí
UNBOXING MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
¿Qué es lo que vamos a encontrar en el interior de la caja?
- Documentación con guía básica de uso
- Mini PC
- Fuente de alimentación y cable
- Antena Wifi
- Interruptor de encendido externo
- Organizador de cables
- Soporte VESA de 75 y 100 mm
- Base de orientación vertical
- Tacos de goma para orientación horizontal
La fuente de alimentación es la misma que vimos en el último análisis de mini PC de MSI, fabricada por Chicony de 19,5v y 6,15 Amperios. Su funcionamiento es realmente estable y no se calienta en exceso.
Siguiendo con los accesorios más interesantes, este, sin duda, es el que mejor define la orientación empresarial de este equipo: su interruptor de encendido externo. MSI incluye un pulsador físico que se conecta directamente a la placa base, permitiéndonos encender el PC aunque este se encuentre en un lugar de difícil acceso, como el interior de un mueble o anclado tras un monitor mediante el soporte VESA.
No obstante, como veréis más adelante, no es la única forma ingeniosa que ofrece este modelo para ponerse en marcha.
El soporte VESA, un accesorio ya clásico e imprescindible en cualquier mini PC que se precie. MSI ha incluido una placa troquelada con doble compatibilidad, apta para anclajes tanto de 75 x 75 mm como de 100 x 100 mm. Esto nos garantiza que podremos esconder el equipo detrás de prácticamente cualquier monitor o brazo articulado del mercado, convirtiendo cualquier pantalla en un sistema todo en uno.
Para estabilizar el equipo en posición vertical, se incluye una base de plástico rígido que incorpora pequeños topes internos para evitar arañazos en el chasis al encajarlo. El ajuste es firme y mantiene el Mini PC con total solidez sobre la mesa.
Por otro lado, si prefieres optar por la colocación horizontal, el paquete trae cuatro tacos de goma con superficie adhesiva para fijarlos a la base, asegurando que el ordenador no se deslice y permitiendo una mínima elevación para mejorar la gestión térmica en esa posición.
EXTERIOR MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
Con las dimensiones en la mano, 34.48 x 178.82 x 179 mm, queda claro que estamos ante un equipo que aprovecha cada milímetro de su escueto volumen de 1.1 litros.
Lo primero que me llama la atención es el lateral, o la tapa superior, según como lo orientemos. MSI ha dedicado casi la mitad de toda una cara a una rejilla metálica microperforada que deja ver el ventilador interno. Es una decisión de diseño obligatoria: meter un i7 de escritorio aquí dentro requiere que el equipo respire de forma constante para no asfixiarse.
Si le damos la vuelta al PC, podemos observar la buena calidad de construcción: el chasis está fabricado íntegramente en acero. MSI ha optado por una pintura con un acabado granulado que, además de darle cuerpo, parece bastante resistente a los roces del día a día. En modelo recibido está pintado en negro, aunque también podéis adquirir su versión en color blanco.
En este panel posterior encontramos los elementos clave para su montaje: las hendiduras específicas para encajar los topes de goma (si decidimos usarlo en horizontal) y los puntos de anclaje para fijar el soporte VESA. Es una parte posterior limpia y robusta, diseñada para cumplir su función sin adornos innecesarios.
Aquí lo tenéis en su otra faceta: tumbado y con la antena Wi-Fi desplegada. A pesar de que en esta posición ocupa algo más de superficie, sus dimensiones de apenas 179 x 178 mm hacen que siga siendo un equipo extremadamente discreto en cualquier mesa.
Me gusta que, aunque su hábitat natural sea una oficina donde la estética suele pasar a un segundo plano, no se hayan limitado a soltar una "caja negra" genérica. La combinación de la rejilla superior microperforada con ese acabado rugoso del acero le da un aire industrial y robusto que transmite confianza; es la prueba de que un equipo profesional puede ser sobrio y funcional sin resultar aburrido.
El frontal no desperdicia ni un milímetro de espacio y es un auténtico festival de conectividad. De los cinco puertos USB disponibles, el USB-C y el USB-A situados más a la izquierda alcanzan los 10 Gbps, una cifra excelente para trabajar con SSDs externos sin cuellos de botella. El resto son dos conexiones a 5 Gbps y un USB 2.0.
En cuanto al resto de elementos, el botón de encendido se sitúa en el extremo derecho, acompañado de un minúsculo LED de estado que se ilumina tenuemente en blanco, a juego con el propio botón. El jack de audio en el extremo, combo para auriculares y micrófono.
Respeto a su estética, el diseño juega con las texturas; la franja donde aparece serigrafiado el logo de MSI está resaltada con un relieve estriado que recorre todo el frontal, rompiendo la monotonía del mismo y construido en plástico, dándole un toque más técnico y robusto.
Es un frontal pensado para ser útil: muchos puertos, velocidades claras y nada de luces estridentes que molesten si lo tienes sobre el escritorio.
Ambos laterales son idénticos y cuentan con una zona perforada muy generosa, algo vital para que el aire circule sin obstáculos y el hardware respire como es debido.
Pero el detalle que más me ha gustado está en el extremo posterior: esa pequeña rosca que veis ahí. Sirve para instalar una abrazadera de seguridad que bloquea el cable de corriente, impidiendo que se suelte por accidente si le damos un tirón sin querer al mover el equipo. Es una solución efectiva que denota el enfoque profesional de este MSI.
En la parte trasera, la versatilidad del equipo queda clara gracias al módulo configurable situado en el bloque superior derecho. En esta unidad, MSI ha optado por un combo que añade un segundo puerto LAN 2.5GbE y una salida HDMI adicional. Además, la elección de los puertos USB traseros es sumamente lógica: los cuatro conectores son versiones 2.0, ideales para dejar fijos periféricos que no necesitan gran ancho de banda, como el teclado, el ratón o la impresora, reservando los frontales para tareas más rápidas.
El diseño también apuesta por soluciones muy específicas para el mundo empresarial. Encontramos un hueco dedicado a un interruptor externo junto a la toma de corriente y el conector de la antena Wi-Fi, además de un bloqueo Kensington protegido por una tapa de silicona justo al lado de las rejillas de ventilación. Son detalles que refuerzan esa faceta de equipo pensado para ser instalado y olvidado en un puesto de trabajo.
Uno de los puntos más destacados es el puerto HDMI Power Link (HDMI 2.1), que va un paso más allá de la simple salida de vídeo. Gracias al protocolo CEC, permite sincronizar el encendido del ordenador con el botón de monitores MSI compatibles, lo que resulta comodísimo en el día a día. Esto, unido al DisplayPort 1.4b con soporte 4K a 60Hz, garantiza que podamos trabajar con varios monitores de alta resolución sin el más mínimo problema.
Finalizo la sección posterior con esta imagen en la que os muestro el curioso interruptor externo, conectable desde el exterior. Se retira una pequeña tapa y se enchufa a los dos pines internos. El interruptor incluye un adhesivo para fijarlo en una zona más accesible.
INTERIOR MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
Abrir el MSI PRO DP10 A14MG es un proceso sencillo que empieza quitando un único tornillo junto al bloqueo Kensington, pero que requiere aplicar una fuerza considerable para deslizar la tapa superior de acero. Una vez dentro, la primera impresión es de decepción para cualquiera que planee una actualización rápida: aunque el chasis parece invitar al mantenimiento, los componentes críticos están "escondidos".
Pero tranquilos, encontré el manual de actualización del equipo y explican cómo se accede de forma sencilla a los slots de memoria y al único conector M2. Una vez retirada la cubierta principal y liberado el frontal, tan solo tendremos que deslizar la tapa, tal como se muestra en la siguiente relación de imágenes.
Como veis, están los dos slots compatibles con memoria SO-DIMM DDR5, con una capacidad máxima de 64 GB. A su lado, la única ranura M2 disponible, una pena, porque hay espacio para colocar otra unidad más. Tampoco hay espacio para ubicar discos de 2.5". Las dimensiones del equipo, principalmente su grosor, impiden un mayor número de sistemas de almacenamiento.
Es interesante ver cómo MSI ha resuelto la ventilación con un generoso sistema de refrigeración tipo turbina, el cual funciona de forma eficiente y en silencio, algo a tener en cuenta.
Continuando con detalles de la imagen inferior, es reseñable el altavoz interno incorporado. También se puede apreciar la tarjeta inalambrica fabricada por Intel, la ya habitual AX211 que nos proporciona Wifi 6E. Las antenas de esta tarjeta de red están conectadas una al chasis, y la otra al conector posterior con la antena, lo que nos asegura una buena cobertura inalambrica.
En esta imagen podéis apreciar el modulo de ampliacion externo, el cual puede admitir diversas configuraciones de conectividad, vídeo analogico incluido.
La disipación activa del MSI PRO DP10 A14MG es el verdadero protagonista del interior, ya que tiene la difícil misión de enfriar un procesador de escritorio en un espacio donde normalmente habitan chips de portátil. Se basa en un diseño de tipo turbina que aspira aire fresco directamente desde la rejilla lateral del chasis para canalizarlo a través de un denso radiador de láminas de aluminio.
Este conjunto térmico ocupa prácticamente la mitad de la superficie visible de la placa y utiliza un ventilador de perfil bajo que expulsa el aire caliente por las rejillas traseras del equipo. Al observar de cerca el disipador, se aprecia el uso de heatpipes que transportan el calor desde la CPU hasta el radiador, una configuración necesaria para gestionar los picos de potencia de un chip como el i7-14700.
Esta imagen, extraída del manual avanzado del equipo, y tuneada por la IA, nos enseña la generosidad de la base de refrigeración y el enorme bloque de cobre, que tan buen trabajo realiza con el 14700.
A pesar de la aparatosidad del sistema de refrigeración, la integración es limpia, dejando espacio justo al lado para el pequeño disipador pasivo del chipset y el módulo para el TPM 2.0. extraíble, buen detalle, en previsión de nuevos sistemas de seguridad y así prolongar la vigencia del equipo.
BIOS Y PUESTA EN MARCHA MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
Al acceder a la BIOS del MSI PRO DP10 A14MG, la primera impresión es de un minimalismo absoluto. Apenas permite interactuar con los parámetros del sistema, dejando fuera del alcance del usuario opciones que suelen ser habituales en otros equipos dirigidos al mercado doméstico o gaming, como la gestión avanzada de los perfiles de energía o la regulación manual de la curva de los ventiladores.
Para quienes disfrutamos ajustando cada detalle del hardware, este enfoque puede parecer inicialmente una decepción. Sin embargo, tras un uso prolongado del equipo, la perspectiva cambia por completo al comprobar que MSI ha realizado un trabajo de optimización de fábrica excepcional. El equilibrio entre el rendimiento del i7-14700 y la sonoridad del sistema es tan sólido que, en la práctica, no se echa de menos la posibilidad de realizar ajustes manuales.
Tras el primer arranque y la configuración inicial de Windows 11 Pro, queda patente el enfoque corporativo del equipo. El proceso de despliegue es el estándar del sistema operativo de Microsoft, pero rápidamente asoman las herramientas destinadas al entorno profesional. Es un inicio de sesión fluido, aunque condicionado ligeramente por la carga de software de terceros que MSI ha decidido integrar de serie.
En el apartado de productividad, el ordenador llega con Microsoft Office 365 preinstalado. Se trata de la aplicación lista para ser activada mediante una suscripción. Junto a esto, la seguridad queda delegada inicialmente a Norton 360, que se incluye activo durante los primeros meses para cubrir el periodo de puesta en marcha, tras los cuales el usuario deberá decidir si renueva el servicio o busca alternativas.
La oferta de software se completa con promociones temporales para el ámbito creativo, ofreciendo un mes gratuito en diversas aplicaciones de Adobe. Es un paquete de bienvenida que, si bien aporta herramientas útiles desde el primer minuto, también implica que el usuario deba dedicar un tiempo inicial a gestionar estas suscripciones o a limpiar el sistema si prefiere un entorno de trabajo más minimalista y libre de avisos.
SISTEMA DE ALMACENAMIENTO
Para el almacenamiento, este mini PC apuesta por un SSD NVMe de 1 TB firmado por Phison, concretamente el modelo ESR01TBTCCZ-27J-2MS. Es una capacidad que se antoja ideal para un equipo profesional, permitiendo gestionar el sistema operativo, aplicaciones pesadas y archivos locales o en la nube, sin agobios de espacio a corto plazo.
Sin embargo, más allá de los gigabytes, lo realmente interesante es ver cómo se comporta esta unidad bajo estrés. Aunque MSI ha integrado un procesador muy rápido, la elección de este componente específico marca un perfil de desempeño muy concreto, el empresarial.
Al analizar el rendimiento del almacenamiento en el MSI PRO DP10 A14MG, los resultados de CrystalDiskMark confirman una realidad agridulce: estamos limitados por una interfaz PCIe 3.0. En un mercado que ya estandariza el PCIe 4.0 o incluso el 5.0, encontrarse con este techo tecnológico puede parecer un paso atrás.
Aunque ya sabéis, las velocidades secuenciales no lo son todo, útiles al mover archivos de decenas de gigabytes, ya que el acceso aleatorio puede marcar la diferencia en tareas cotidianas. Con un 4K Q1T1 de 47.05 MB/s en lectura, la agilidad del sistema operativo y la apertura de aplicaciones se mantienen en niveles bastante buenos. No vas a notar retardos al arrancar Windows 11 Pro ni al cargar bases de datos pesadas.
MEMORIA RAM INSTALADA
Tras analizar el almacenamiento, pasamos a examinar el subsistema de memoria, una pieza clave para que el i7-14700 no encuentre cuellos de botella en multitarea intensiva.
Según los datos de CPU-Z, el equipo monta memoria DDR5 en formato SO-DIMM firmada por TEAMGROUP, utilizando chips de alta calidad del fabricante SK Hynix. Estamos ante módulos con una velocidad nominal de 5600 MT/s y unas latencias de 38-46-46-84 operando a 1.100 V. Es una elección sólida que equilibra el consumo energético con un ancho de banda elevado, propio de los estándares profesionales actuales.
Los resultados obtenidos en el benchmark de AIDA64 reflejan el beneficio de trabajar en una configuración de doble canal. La velocidad de lectura alcanza los 82173 MB/s, mientras que la escritura se sitúa en 63985 MB/s, cifras muy respetables que garantizan una respuesta ágil del sistema. La latencia, fijada en 82.6 ns, entra dentro de los valores esperados para memorias DDR5 en equipos compactos, asegurando que el procesador pueda acceder a los datos de forma eficiente incluso bajo cargas de trabajo pesadas.
MSI CENTER, CON APLICACIONES INTERESANTES
Si seguís habitualmente mis análisis, ya conoceréis mi postura sobre este tipo de aplicaciones incluidas en placas base y ordenadores. Por lo general, como usuario avanzado, prefiero realizar cualquier ajuste crítico directamente desde la BIOS para evitar procesos en segundo plano que consumen recursos del sistema. Además, como suele ocurrir con este tipo de suites integradas, la respuesta de la interfaz no es instantánea, requiriendo algo de paciencia en su navegación.
La verdad es que, hay que reconocer que MSI Center cumple con el papel de centro de control modular para quien busca sencillez operativa. Su gran valor reside en los escenarios de usuario, donde un motor de IA optimiza automáticamente el rendimiento del sistema según la tarea que estemos realizando. Esto, sumado a las herramientas de diagnóstico en tiempo real para el SSD y la memoria, ayuda a conocer en todo momento que el hardware esté siempre en buen estado de salud.
Dentro del ecosistema de la aplicación, contamos también con un monitor de hardware bastante completo. Esta sección es ideal para tener una visión global del equipo, ya que ofrece información detallada y en tiempo real sobre el estado de los componentes, permitiéndonos vigilar que todo funcione dentro de los márgenes esperados.
Sin embargo, es importante matizar que se trata de un panel exclusivamente informativo. Aunque la interfaz es clara y nos mantiene al tanto de las constantes vitales del PC, no permite la interacción directa para modificar parámetros. Un ejemplo de esto lo encontramos en la sección dedicada a las revoluciones del ventilador: a pesar de estar presente y mostrar los datos de giro, no es operativa ni permite realizar ajustes manuales. MSI ha decidido que la gestión térmica sea totalmente automática, dejando al usuario como un observador del excelente equilibrio que el sistema mantiene por sí solo.
Pero, sin duda, lo que más me interesa de esta aplicación es la función Power Meter. Resulta tremendamente útil para monitorizar el consumo real del equipo y, sobre todo, para jugar con los límites de potencia del procesador.
Así mismo, tendremos el historial de consumo en una gráfica que acumula los meses de uso, contando con una calculadora de gasto, además de diferentes recomendaciones para bajar la factura de la luz.
Desde Power Meter podemos limitar el uso de la CPU de forma efectiva; por ejemplo, al activar la opción Ahorro de energía, el software capa por defecto el límite de uso a un valor de 50. Es importante aclarar que esto no significa que el procesador trabaje exactamente a la mitad de su capacidad, sino que reduce el TDP a unos 25 W aproximadamente.
A través de una escala de 100 puntos, el sistema permite aumentar o disminuir ligeramente el rendimiento según nuestras prioridades. Es una herramienta muy útil si buscamos reducir el consumo energético o el calor generado en momentos de baja exigencia, dándonos un control manual sobre el consumo que no encontramos disponible en la BIOS.
CONSUMO MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
Metodología de las pruebas:
Estos valores corresponden a los ofrecidos por un medidor de consumo en la pared. Las pruebas se realizan con la configuración de stock. Para la carga ejecuto Cinebench R23 durante 10 minutos registrando el pico más alto, y para la medida en reposo, se deja al equipo inactivo durante 10 minutos registrando el valor más bajo.
En reposo: El equipo marca 15 W. Es una cifra algo elevada si lo comparamos con otros mini PCs basados en procesadores móviles, que suelen rondar los 5-7 W, pero es el peaje a pagar por mantener un i7 de este calibre listo para entrar en acción, ningún problema con esto.
Bajo carga: Aquí el medidor sube hasta los 97 W. Teniendo en cuenta que el equipo viene con un adaptador externo de 120 W, MSI ha dejado un margen de seguridad razonable para que el sistema no trabaje al límite de su fuente de alimentación, incluso cuando le pedimos el máximo esfuerzo.
Sinceramente, que un procesador de este calibre, con sus 20 núcleos, se mantenga por debajo de la barrera de los 100 W me parece una marca excelente. Es la prueba de que se puede tener mucha potencia sin que el consumo se nos vaya de las manos.
TEMPERATURA Y SONORIDAD MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
Metodología de las pruebas:
Para esta prueba, utilizo Cinebench R23 durante 10 minutos y se toma la media de los últimos 5 minutos, descartando porcentajes de carga inferiores al 90%. Para la medida en reposo, se deja al equipo inactivo durante 10 minutos, rechazando los porcentajes de uso por encima del 3%, se toma la media de los últimos 5 minutos.
Al analizar el comportamiento térmico del MSI PRO DP10 A14MG, los datos revelan una gestión del calor sorprendentemente eficiente, especialmente considerando que alberga un procesador de escritorio Intel Core i7 14700 en un chasis de apenas 1.1 litros.
Utilizando Cinebench R23 para obtener la temperatura media bajo carga, el equipo registra unos constantes 66°C. Este valor es notablemente bajo si lo comparamos con otros Mini PC de alto rendimiento; por ejemplo, se sitúa muy por debajo de los 95°C del Intel NUC 13 Pro o los 96°C del Asus ROG NUC 970. En estado de reposo, el sistema mantiene una temperatura base de 41°C, lo que demuestra que el ventilador de tipo turbina realiza un trabajo constante y eficaz incluso en tareas de baja exigencia.
Es importante matizar un detalle sobre el comportamiento del procesador. En escenarios de máxima exigencia, el sistema es capaz de alcanzar picos de 81°C al entrar en funcionamiento el Power Limit 2. Sin embargo, estas temperaturas se desvanecen rápidamente en cuanto el estrangulamiento térmico (thermal throttling) hace acto de presencia, ajustando los parámetros para devolver al equipo a un rango de operación más conservador y estable.
Este ajuste demuestra que el i7-14700 intenta exprimir su potencia bruta en ráfagas cortas, pero la gestión térmica de MSI prioriza mantener la temperatura media bajo control para evitar que el calor acumulado afecte al rendimiento a largo plazo en un chasis tan pequeño.
¿Y LA SONORIDAD?
La experiencia acústica con el MSI PRO DP10 A14MG es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes. En estado de reposo o realizando tareas de baja exigencia, es una grata sorpresa comprobar que apenas se aprecia que el equipo está en marcha.
Cuando le exigimos el máximo, el comportamiento sigue siendo ejemplar: bajo carga, el equipo no resulta ruidoso en absoluto. El ventilador realiza su función de forma lineal, sin emitir esos tonos agudos o silbidos que suelen ser tan molestos en otros dispositivos compactos.
Mis mediciones muestran que solo eleva 6,4 decibelios sobre el ruido ambiente. Es un incremento muy leve que no llegara a romper tu concentración.
A este magnífico comportamiento ayuda al hecho de no apreciarse ruidos aerodinámicos excesivos. Esto se debe a que la extracción del aire caliente es casi directa, con una rejilla que apenas presenta restricciones al paso del flujo generado por el ventilador.
EVOLUCIÓN DE LA TEMPERATURA CON PCMARK 10 MSI PRO DP10 A14MG
Desde hace aproximadamente un año, me gusta introducir esta prueba combinada, en la que con la aplicación PCMARK 10 simulo un uso diario para medir temperaturas en tareas comunes. El test incluye el uso de aplicaciones reales para evaluar el rendimiento en:
- Creación de contenido (edición fotográfica y video básico).
- Software ofimático.
- Navegación web, videoconferencias y apertura de aplicaciones.
Durante la prueba de PCMark 10 se aprecia cómo la temperatura del dispositivo cambia según la carga aplicada. En la fase de Productividad, la CPU se mueve entre 55 °C y 85 °C, con picos cercanos a 90 °C y un aumento progresivo típico de tareas de oficina exigentes. Aquí aparece un factor importante: como estas cargas no son constantes y tienen momentos breves de mayor demanda, el procesador activa con frecuencia el turbo y entra en el Power Limit 2, elevando el TDP a su máximo disponible, alrededor de 65 W. Este comportamiento explica parte de los picos de temperatura y el calentamiento rápido incluso en cargas mixtas.
En Creación de contenido, la sección más exigente, en escasas ocasiones alcanzan los 95 °C, con oscilaciones rápidas provocadas por procesos como renderizado o edición multimedia. De nuevo, al tratarse de cargas que alternan momentos intensivos con otros más suaves, el procesador aprovecha cada ventana para reactivar el turbo y volver al PL2. Esta dinámica dispara el TDP de forma repetida y contribuye a los picos térmicos que rozan el límite seguro, algo especialmente visible en equipos compactos donde la refrigeración es más ajustada.
En la fase Essentials, las temperaturas bajan a un rango mucho más cómodo, entre 45 °C y 70 °C. Aquí las cargas ligeras y discontinuas apenas fuerzan la CPU, por lo que el turbo sigue entrando en momentos puntuales, pero la energía necesaria es mucho menor y el sistema recupera estabilidad térmica con facilidad.
JUGANDO CON LOS ESCENARIOS DE USO DE MSI CENTER
Dentro de la aplicación MSI Center podemos elegir entre tres perfiles que modifican el comportamiento del equipo: Rendimiento Extremo, Equilibrado y Silencioso. Cada uno ajusta tanto la potencia disponible para la CPU como la curva de ventilación.
Pero antes de ver los resultados, conviene recordar cómo gestionan la energía los procesadores Intel. Estos trabajan con dos límites de potencia: Power Limit 1 (PL 1 35W), que marca el consumo sostenido o frecuencia base, y Power Limit 2 (PL 2 65W), que define el modo turbo durante un periodo breve, en este caso de 64 segundos. En la captura de Intel XTU se pueden ver claramente los valores asignados a cada uno.
Para entender cómo MSI Center aplica estos límites, voy a someter cada perfil a una prueba de 10 minutos con Cinebench R23.
GESTIÓN DE ENERGÍA
La primera gráfica analiza el TDP aplicado al procesador, veamos cómo se regula el TDP, cómo responde la refrigeración y que temperaturas alcanza cada modo. Esto permitirá entender con claridad cómo gestiona los Power Limits el Intel Core i7 14700 y por qué el comportamiento térmico y de rendimiento varía tanto entre perfiles.
La gráfica muestra cómo cada modo energético afecta al TDP, sobre todo al inicio. Durante el primer minuto: Silencio, Equilibrado y Rendimiento arrancan con un boost similar de 60–65 W (PL 2), pero enseguida se diferencian: Silencio y Equilibrado bajan rápido a unos 33–35 W (PL 1), una vez pasados los 65 segundos estipulados por defecto. Mientras tanto, el modo Rendimiento mantiene el turbo unos segundos más (111 seg.) antes de caer al mismo nivel.
Esto indica que en el escenario Rendimiento permite un margen térmico algo mayor, hasta que las limitaciones del hardware recortan el consumo. Pasado ese tramo inicial, las tres curvas se estabilizan casi igual, con variaciones mínimas propias de la carga. En resumen, los modos solo se diferencian en la duración del modo turbo, no el TDP sostenido. En equipos compactos esto es normal: el límite térmico manda y todos los perfiles acaban convergiendo, por eso Rendimiento solo destaca al principio.
GESTIÓN DE TEMPERATURA
En esta gráfica de temperatura se ve un patrón similar al del TDP: cada modo afecta más al margen térmico que a la potencia.
Los tres modos empiezan con un pico típico del turbo y luego se separan. Silencio se mantiene unos grados por encima, alrededor de 70–75 °C, porque reduce la ventilación y el TDP. Equilibrado queda en un punto medio, estable en 67–72 °C. Rendimiento sorprende al ser el más frío, cerca de 65 °C, gracias a una curva de ventilador más agresiva que evita la acumulación de calor.
Que las tres líneas terminen tan cerca indica que el límite térmico del equipo obliga a la CPU a regularse casi igual en todos los modos.
GESTIÓN REVOLUCIONES DEL VENTILADOR
Al comparar la velocidad del ventilador con el TDP y la temperatura, se ve claramente cómo cada modo energético influye en el comportamiento del sistema.
Rendimiento mantiene el turbo inicial durante más tiempo y también mueve el ventilador a mayor velocidad, cerca de 2900–3000 RPM. Gracias a esa ventilación más agresiva, es el modo que conserva la CPU más fría, alrededor de 65 °C, evitando la acumulación de calor y reduciendo la necesidad de recortar el TDP tras el turbo.
Silencio, en cambio, limita las RPM a unos 2300 RPM, lo que explica sus temperaturas más altas, por encima de 70 °C. Al no evacuar calor tan rápido, la CPU baja antes su consumo y se estabiliza en un TDP más moderado. Menos RPM implica más temperatura sostenida y un límite de potencia más estricto.
Equilibrado queda entre ambos, con 2500–2600 RPM y temperaturas de 67–72 °C. No refrigera tanto como Rendimiento, pero evita las temperaturas más altas de Silencio. En TDP se comporta parecido a Silencio tras el turbo inicial, aunque con algo más de margen térmico.
En conjunto, las tres gráficas dejan claro que la curva de ventilación determina casi todo: más RPM significan temperaturas más bajas y turbo más largo; menos RPM, más calor y un TDP reducido. Los tres modos no cambian la carga, solo el equilibrio entre ruido, temperatura y potencia.
COMPARATIVA MODOS DE GESTIÓN
En esta gráfica tenemos los valores promedio de cada prueba. La comparativa final muestra que las diferencias entre modos son menores de lo que parecen: cambia la temperatura, pero apenas el rendimiento y aporte de energía.
Silencio reduce la ventilación, menos ruido y obtiene la temperatura más alta en promedio (73 °C), pero pierde rendimiento y cae al 93 % respecto a Equilibrado, porque el procesador recorta antes el turbo y baja a un TDP más limitado.
Equilibrado, referencia del 100 %, se sitúa en el punto medio: temperatura moderada, ventilación moderada y un TDP sostenido similar al de Silencio, pero sin penalización notable en potencia.
Rendimiento aumenta la ventilación, por lo que tiene a raya la temperatura (66 °C) y el consumo (39 W), pero la mejora en rendimiento es mínima: 100,2 %. El procesador ya está cerca de su límite real y la curva agresiva del ventilador no aporta más velocidad a la CPU en tareas largas, solo más RPM.
En conjunto, el rendimiento a largo plazo apenas cambia entre perfiles, pero el ruido y la temperatura sí. Silencio prioriza la acústica, Equilibrado es el más equilibrado, valga la redundancia, y Rendimiento solo añade ventilación extra sin beneficios reales, excepto que las tareas que realizas se vean beneficiadas por las rafagas cortas que aporta el boost del PL 2.
En un equipo compacto, esto es normal: el límite térmico domina y las diferencias entre modos se notan más en la experiencia que en los benchmarks.
RENDIMIENTO GENERAL MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
CODIFICACIÓN DE VÍDEO CON HANDBRAKE
HandBrake es software de código abierto que codifica vídeo de una forma rápida y sencilla. Para esta prueba utilizare dos clips de vídeo, uno con el codec H264 y resolución 1080P, mientras que el otro usa el codec HEVC y resolución 2160P. Ambos son codificados a un formato compatible con una Tablet a 720P.
Espectacular. Con este resultado, el i7-14700 empata en lo más alto de la tabla con el Intel Core Ultra 9 185H, el procesador más potente del entorno móvil que he probado hasta la fecha. Supera ligeramente a opciones tan solventes como el Ryzen 7 8845HS del Slimbook One y deja en evidencia la evolución frente a modelos anteriores: el i5-11400 de la serie H510 necesitaba más del doble de tiempo para realizar el mismo trabajo.
RENDERIZADO 3D CON MAXON CINEBENCH R23
Maxon Cinebench ejecuta varias pruebas de renderizado 3D en el equipo para medir el rendimiento del procesador principal tanto con un núcleo como con todos los núcleos.
El MSI PRO DP10 A14MG ha demostrado que ese 14700 no está en absoluto pasado de moda. En rendimiento multi-hilo, aprovechando la breve duración del test, en la que el Power Limit 2 se ha usado, casi de forma constante, ha destrozado la puntuación de los mini ordenadores analizados en el blog con 19.215 puntos.
En cuanto al rendimiento mono-hilo, sus 1.841 puntos lo mantienen en la zona noble de la comparativa, ofreciendo una agilidad fantástica para el día a día.
GEEKBENCH 5
Este benchmark realiza múltiples pruebas tanto mono hilo como multi hilo, dentro de los test se encuentra por ejemplo el rendimiento en machine learning, realidad aumentada o fotografía computacional, todas estas funciones son las que mueven aplicaciones como Photoshop, etc...
Geekbench 5 corrobora que, a pesar de las limitaciones físicas de un chasis de 1.1 litros, y el ajuste del TDP, el músculo de esos 20 núcleos y 28 hilos está ahí. De nuevo, es, con diferencia, el más rápido que ha pasado por la mesa de pruebas en esta categoría de ordenadores.
Después de las pruebas de rendimiento puro, las conclusiones son claras: este equipo es una bestia en potencia bruta. En Cinebench R23, los 19.215 puntos en multi-hilo lo colocan en lo más alto de mis tablas de mini ordenadores. En Geekbench 5, de nuevo, ha conseguido la máxima puntuación mono-hilo con 2.090 puntos, barriendo a cualquier rival que haya pasado por el blog hasta la fecha, mientras que sus 14.180 puntos en multi-hilo dejan a una distancia considerable al Ryzen 7 8845HS, todo un prodigio de equilibrio.
Para concluir esta sección, en Handbrake ha confirmado que es una herramienta de trabajo seria. Y si buscas fuerza bruta para tareas pesadas en un formato minúsculo, los números dicen que ahora mismo no hay nada tan interesante, al menos, que yo haya podido probar.
RENDIMIENTO GRÁFICO MINI PC MSI PRO DP10 A14MG
Estos son los test realizados con 3DMark de UL Benchmarks
3DMark FIRE STRIKE ULBENCHMARKS
Test diseñado para ordenadores de alto rendimiento gráfico. En esta ocasión utiliza librerías DirectX 11 a una resolución de 1920×1080.Se muestra la puntuación grafica.
3DMark NIGHT RAID ULBENCHMARKS
Test diseñado para ordenadores de bajos requerimientos como mini PC o notebooks. Utiliza librerías DirectX 12 a una resolución de 1920×1080.Se muestra la puntuación grafica.
3DMark TIME SPY ULBENCHMARKS
Time Spy es el benchmark más exigente orientado a equipos de alto rendimiento y gráficas potentes. Utiliza las librerías DirectX 12 y funciona a una resolución de 2560 × 1440. Se muestra la puntuación grafica.
Si lo que buscas es jugar a títulos Triple A, te has equivocado de equipo. Pero si juzgamos al MSI PRO DP10 por su propósito real, ser una herramienta de trabajo, la UHD 770 es una compañera perfecta. Su gran baza no es el "gaming", sino su capacidad para gestionar hasta 4 pantallas simultáneas y ofrecer una decodificación de vídeo por hardware impecable. Es, en definitiva una gráfica pensada para la oficina, la reproducción de contenido multimedia en 4K y la aceleración de vídeo mediante Quick Sync.
CONCLUSIÓN
El MSI PRO DP10 A14MG se consolida como una herramienta diseñada específicamente para el mercado corporativo y profesional que busca la solvencia sin complicaciones técnicas. Es un equipo que apuesta por la estabilidad, ofreciendo una configuración de software y hardware que permite producir desde el primer minuto, ideal para despliegues en oficinas, el responsable de IT estará encantado.
Lo que de verdad impresiona de este equipo es cómo han conseguido meter la fuerza bruta del i7-14700 en un chasis de apenas 1,1 litros, moviendo procesos exigentes y multitarea con una soltura que no te esperas en este tamaño. Pero no todo es potencia sin control; gracias al Power Meter, podemos gestionar el consumo de forma inteligente, bajando el TDP a unos 25W para el día a día o dejando que el micro se estire cuando hay que apretarle las tuercas. Sin embargo, si tengo que quedarme con algo, es con su comportamiento acústico: es prácticamente inaudible en reposo y, bajo carga, solo sube unos discretos 6,4 decibelios, marcando un nuevo estándar de silencio para mini PCs de alto rendimiento.
En cuanto a la relación valor-precio: Este equipo ronda los 1000€, por lo que se sitúa en una franja competitiva para el sector profesional, ofreciendo una construcción sólida y componentes de primera línea. Aunque hecho en falta la compatibilidad con PCIe 4.0.
Finalizo con un pequeño detalle para los entusiastas: por su potencia, conectividad y eficiencia, no tengo dudas de que este pequeño MSI se convertirá en la pieza central de un Home Lab envidiable dentro de aproximadamente un lustro, cuando su etapa en la oficina llegue a su fin.
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